Trump y la sustitución del Obamacare

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A lo largo de la semana, el Presidente Donald Trump ha comunicado sus planes para reformar las leyes que rigen los seguros médicos en Estados Unidos.

Fuente: The Daily Signal 

Por Andrea Pulido (LLE) 

Durante esta semana el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se reunió con los gobernadores de los estados para hablar sobre el plan que se está creando para reemplazar el Affordable Care Act (Obamacare), un plan que cubre los servicios de salud de más de 20 millones de ciudadanos y reformar las leyes en materia de salud.

Trump y su séquito de republicanos argumentan que las leyes que se dictaron durante la era de Obama son demasiado costosas y dificultosas. Además asegura que el plan de salud de Obama es un “desastre” y que su popularidad sólo ha aumentado a partir del cambio en la oficina presidencial. Sin embargo, la aprobación del plan actual subió a un 54% la semana pasada.

Empresarios encargados de los seguros médicos, hospitales y clínicas comunitarias, otros constituyentes, legisladores demócratas y hasta algunos gobernadores republicanos han mostrado frustración y recelo ante el supuesto reemplazo del ACA.

Por esta razón, el actual líder profirió en una reunión que se llevó acabo el lunes 27 de febrero en la Casa Blanca: “Hemos pensado en una solución que, yo creo, es muy, muy buena” y agregó “Ahora, debo decirles, es un tema increíblemente complejo… Nadie sabía que la atención de salud podría ser tan complicada”.

También le prometió a todos los directores del sector de salud que pronto revelará un nuevo “fantástico” proyecto que está seguro “les encantará” –y que si no es el caso, los culpará a ellos de todas formas–.

El martes 28 de febrero convocó al Congreso para exponer las principales medidas que los legisladores necesitan adoptar para, según su postura, mejorar los servicios de salud:

  • Asegurar que personas con condiciones médicas pre existentes reciban acceso a un seguro médico y que la transición sea estable para quienes ya están inscritos en intercambios de seguros.
  • Dar créditos fiscales a la gente que paga su propio seguro médico y permitirles una expansión en sus cuentas de ahorros para ayudarles a pagar dichas coberturas, así como brindarles flexibilidad para que diseñen sus propios planes.
  • Otorgarle a los Estados “recursos y flexibilidad” en sus programas de Medicaid para cerciorarse que “nadie sea excluido”.
  • Implantar reformas legislativas para proteger a los doctores y pacientes de “gastos innecesarios” que incrementan los costos de los seguros, y reducir los precios de las medicinas.
  • Crear un mercado nacional de seguros que le permitirá a los aseguradores vender planes médicos en las fronteras estatales.

El ACA logró expandir los seguros de salud públicos, a través del Medicaid, para que estos fueran proveídos a más de 20 millones de estadounidenses viviendo en la pobreza; se establecieron subsidios en los mercados estatales para dichos seguros y prohibieron a las empresas aseguradoras excluir a los enfermos de esta cobertura.

La siguiente información se filtró del proyecto republicano como sustituto del Obamacare:

  • Se limitarán los servicios que las aseguradores deben cubrir.
  • Se les permitirá a las aseguradoras cobrar cinco veces más a los ancianos que a los jóvenes.
  • Se reducirán los subsidios y se distribuirán por edad y no por ingreso.
  • Se revocarán los impuestos en la industria farmacéutica.
  • Se dejará de financiar a Planned Parenthood y se recortarán billones de dólares en el financiamiento de la medicina preventiva.

Todavía queda pendiente que el Presidente revele por completo dicho proyecto que insiste reducirá gastos a nivel estatal y será más justo para todos los ciudadanos. Por otro lado, los demócratas reiteran que el nuevo programa disminuirá la cantidad de seguros para los ciudadanos que más los necesitan y se resisten a apoyarlo.

 

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