Miércoles, 19 de septiembre de 2018

‘Presos Políticos’: la censura del arte controversial

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La obra Presos Políticos en la España contemporánea fue retirada de la exhibición ARCOmadrid por orden gubernamental.

Fuente: La Sexta TV

Por Carolina Rodríguez (LLE) | 28 de febrero del 2018

El pasado 21 de febrero, la obra Presos Políticos en la España contemporánea, del aclamado artista español Santiago Sierra, fue forzosamente retirada de la Feria de Arte Contemporáneo en Madrid (ARCOmadrid) a petición de la Institución Ferial de Madrid (IFEMA). Este hecho marca la primera vez, de 37 ediciones, que una obra de arte es removida del evento.

Presos Políticos fue visible desde el pasado martes 20 hasta que el IFEMA envió una petición para retirar la obra de la galería Helga de Alvear, donde se condujo la feria. En el comunicado, el IFEMA declaró que “la polémica que ha provocado en los medios de comunicación la exhibición de estas piezas, está perjudicando la visibilidad […]” del resto de las obras, y que es su “[…] responsabilidad, como organizadora, tratar de alejar de su desarrollo los discursos que desvíen la atención del conjunto de la feria”. Las fotografías de Sierra se retiraron y la pared fue pintada de blanco, eliminando todo rastro de la obra para el miércoles 21.

La obra consiste en una serie de retratos deliberadamente censurados de 24 personajes políticos actualmente encarcelados o en prisión preventiva. Entre ellos pueden reconocerse vagamente a figuras como Oriol Junqueras, presidente de la Esquerra Republicana de Catalunya (ERC); de los Jordis a Jordi Sànchez, presidente de la Asamblea Nacional Catalana; y otros que se encuentran acusados de rebelión y sedición por su participación en el procés: el movimiento independentista catalán.

Fuente: The New York Times

El IFEMA, que es controlado por el gobierno, tanto local como regional, tomó la decisión bajo la premisa de que la obra creaba un impedimento para el objetivo principal de ARCOmadrid: fomentar el coleccionismo de obras para regresar ingresos a las galerías participantes en el evento. Sin embargo, el retiro de la obra fue acusado de censura por Sierra y sus contemporáneos. En su página de Facebook, Sierra declaró que la remoción de su obra “daña seriamente la imagen de esta feria internacional y del propio estado español”. Helga Alvear, dueña de la galería, comentó irónicamente: “supongo que alguien no quiere tener jaleo con Cataluña”.

Dada la controversia inicial de la decisión, el Ayuntamiento de Madrid organizó una junta de emergencia con el IFEMA poco después de que la petición se hiciera pública. El Ayuntamiento declaró solemnemente que “no comparte la decisión” del IFEMA, que la alcaldesa, Manuela Carmena, posteriormente calificó de “penosa” y “partidista”. Sin embargo, la obra no fue reinstaurada en la feria, sino que fue comprada en 80 mil euros por el empresario catalán Taxto Benet, socio de la compañía productora Mediapro. Con la intención de que “el mayor número de personas posibles” vieran la obra, Benet ha organizado varias exposiciones externas, incluyendo una en el Museo de Lleida, que estará disponible a partir del 7 de marzo.

Sierra es conocido por ser un artista controversial y altamente talentoso; fue encargado de montar el pabellón de España en la Bienal de Venecia del 2003, una de las exhibiciones de arte más importantes a nivel mundial, y es infame por haber rechazado el Premio Nacional de Artes Plásticas en el 2010. Esto se refleja en su declaración sobre la censura de su obra, en la que concluye que “actos de este tipo dan sentido y razón a una pieza como esta, que precisamente denunciaba el clima de persecución que estamos sufriendo los trabajadores culturales en los últimos tiempos”.

Su declaración, además de ser controversial, concuerda con la visión de muchos sobre el estado socio-político de la España. A la luz de los ataques de terrorismo en Europa durante los últimos años, además del reciente conflicto de independización de Cataluña, el clima político es cada vez más tenso. Muchos políticos catalanes han optado por el exilio autoimpuesto, y varios han sido arrestados por las autoridades madrileñas. Se han instaurado leyes estrictas que imponen consecuencias severas a cualquier incitación al terrorismo o violencia, incluso por parte de comediantes o usuarios de redes sociales. Entre los casos más relevantes de esta situación se encuentra el arresto de dos titiriteros, que fueron detenidos en el 2016 durante el Carnaval de Madrid por burlarse de una institución gubernamental opresiva durante su interpretación (y que también se incluyen en la obra de Sierra).

El conflicto de la libre expresión sigue siendo una batalla tensa y controvertida en el ámbito artístico de España. Sin embargo, artistas como Sierra siguen declarando que la censura denuncia “el clima de persecución” que se vive en el país, y la comunidad artística lentamente avanza hacia el cambio. La actitud de los artistas es reflejada por figuras como De Alvear, la directora de la exhibición de ARCOmadrid, que declara: “Los españoles no deberían ser tan políticos. No es más que una obra de arte y todos deberían tener la libertad de pensar lo que quieran sobre ella”.

 

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