La otra cara del Tec: tecnología y redes que atrapan y ciegan

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*Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Grupo Nueva Prensa.

Fuente: Distrito Tec

El uso de las redes sociales y medios tecnológicos ha traído al entorno estudiantil una forma de interactuar muy diferente a la de no hace muchos años.

No es cosa nueva escuchar que las redes sociales se han convertido en herramientas con tremendo potencial para el trabajo en las aulas con servicios y aplicaciones. Desde el punto de vista educativo, las ventajas que ofrecen son muy notables al facilitar la interacción eficaz y el intercambio de información desde cualquier sitio. Pero ¿qué experiencias han vivido dentro de las aulas algunos de los alumnos que han crecido con las tecnologías y redes sociales?

Es importante mencionar que esta columna será un poco diferente a las demás: ahora mi opinión se verá acompañada por algunas experiencias que compartieron conmigo algunos de mis compañeros. Durante una plática casual con dos amigos míos salió el tema acerca del uso que los estudiantes hacemos de las redes sociales y dispositivos tecnológicos en relación con las labores y responsabilidades académicas.

Uno de mis compañeros relató uno de los hechos que le ha tocado percibir dentro de un salón de forma constante: la falta de respeto que pueden llegar a mostrar algunos alumnos hacia los maestros se ve evidenciada cuando tienen algún dispositivo tecnológico cerca. No es novedad que un compañero cuente que en su clase el profesor se vio obligado a retirar el celular o computadora a una persona debido a la falta de interés en poner atención a la clase. También mencionó que es triste ver que hay alumnos que están físicamente presentes en el aula, pero aun estando al lado del escritorio del maestro, pasan toda la clase pegados a su dispositivo.

Por su parte, mi otro amigo alegó desde una perspectiva muy diferente en donde, además del uso de las redes sociales, se ve involucrado también el tema de relaciones con los otros alumnos. Su experiencia consta en que en un equipo de trabajo en una de sus clases coincidió con un compañero que nunca trató en la preparatoria, pero sí se saludaban de vez en cuando y ambos son contactos en redes sociales como Instagram y Facebook. Cuando el profesor pidió hacer los equipos, al momento de saludarse, su compañero le habló por otro nombre. Pensando que era broma, lo ignoró y siguió trabajando. Para su sorpresa, el compañero siguió hablándole por otro nombre hasta que él le comentó que no se llamaba así. Su compañero quedó apenado y argumentó que sí lo recordaba y está consciente que ve sus publicaciones en las redes sociales, pero jamás había puesto atención a su nombre ni cuando se llegaron a saludar en preparatoria.

En ninguna circunstancia es correcto generalizar, mucho menos tratándose de dos perspectivas que comparten puntos diferentes sobre el tema que, aunque no son exclusivas del entorno estudiantil ni tampoco de todo el alumnado del mismo Tecnológico, muchos de los usuarios de las redes sociales han pasado por alguna situación como las que se describió. Háblese de alumnos, empleados, familiares o cualquier otra relación interpersonal, las redes sociales nos han hecho creer que conocemos a las personas que comparten espacios con nosotros solo por ver sus publicaciones en sus cuentas, mientras que los medios tecnológicos impiden el desarrollo eficaz que se pretende tener en una clase. Esto es, sin duda, un problema que necesita ser atacado tratando de evitar que las relaciones personales que se desarrollan en los diferentes ambientes laborales y académicos sean de una manera más transparente y respetuosa.

 

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