La fiesta de los libros: el origen del Día Mundial del Libro

0

Anualmente el 23 de abril se celebra el Día Mundial del Libro desde que fue anunciado por la UNESCO en 1995.

Biblioteca Pública de Kansas City. Fuente: KCUR

Por Ricardo Nieto (IFI) | 25 de marzo de 2018

“Ventana abierta a la diversidad de las culturas y puente tendido entre las civilizaciones, vector de valores, de saberes, del sentido estético y de la imaginación, el libro es ante todo obra de la inteligencia, la creatividad y la cultura humanas: por ello enriquece el patrimonio inmaterial de la humanidad” – Koïchiro Matsuura, Director General de la UNESCO, 1999-2009

El 23 de abril no puede pasar desapercibido para ningún lector, ya que ese día la mayor de sus pasiones recibe su celebración. Para conmemorar esta edición del día del libro, se presenta la historia de cómo la fiesta llegó a existir.

El Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor fue establecido por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en París en 1995 como un llamado a la promoción de una cultura de paz a través de las letras en las comunidades culturales del mundo. La celebración se ha convertido en un homenaje a los libros y sus autores y una invitación a la sociedad, en particular a sus niños y jóvenes, a acercarse a la lectura y ver en ella un medio único para conocer nuevas culturas e ideas.

La fecha designada para la fiesta fue el 23 de abril. Como es bien sabido en la tradición popular, en un día así, pero en el año 1616, murieron quienes para muchos son las mejores plumas de la historia: Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare, el primero en Madrid, el segundo en Stratford. Sin embargo, esto no es del todo cierto, pues dado que en Inglaterra aún era vigente el calendario juliano al momento del suceso, la muerte del bardo en realidad ocurrió 10 días después que la de Cervantes.

Aun así, las coincidencias con esta fecha eran bastantes. Ese mismo día también fue la muerte de Inca Garcilaso de la Vega, escritor mestizo de Nueva Castilla (actual Perú) cuyas obras serían las primeras escritas por un americano en entrar al canon occidental. Ya en años posteriores, el 23 de abril se iría ligando a conmemoraciones de otras figuras literarias nacidas o muertas en ese día. Entre estas cabe destacar al poeta romántico William Wordsworth, el premio Nobel islandés, Haldór Laxness, y el novelista ruso Vladimir Navókov, autor de la controvertida Lolita.

Si bien no es una fiesta oficial, la fecha ha sido adoptada como excusa por profesores, escritores y bibliotecarios de todo el mundo para difundir el gusto por la lectura mediante talleres, juegos, competencias y demás actividades. La biblioteca del Tec de Monterrey Campus Monterrey y el programa Pasión por la Lectura no pudieron quedarse fuera de la celebración. Dentro de su programa de la celebración ofrecieron un taller de haikus, la presentación de una colección de microrrelatos y un rally literario dentro de sus instalaciones.

Tener un libro en las manos va más allá de sumergirse en una buena historia. Tal como menciona la actual Directora General de la UNESCO, Audrey Azoulay, el libro representa un punto de encuentro para las libertades más importantes –y frágiles– del hombre, como lo es la libertad de expresión y de edición. Por ello, el acercar a los niños y jóvenes desde una temprana edad a la literatura se ha convertido en una prioridad para la formación de ciudadanos críticos, tolerantes y responsables de su entorno y su comunidad.

 

Todos los comentarios son revisados previo a su publicación. No serán aprobados los comentarios que contengan ataques y ofensas personales; agresiones racistas, sexistas o discriminatorias en general; ni publicidad o spam.