Interpersonal: materialismo

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*Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Grupo Nueva Prensa.

Por Galo Delgado (LRI)

En esta ocasión regresamos al aspecto base por el cual se inició esta columna: la Sociología. Según autores como Lefebvre (1983) o Perry Anderson (2016), hablar de materialismo histórico es hablar de la disciplina que estudia a las sociedades. Otros autores, más cercanos a la academia de Durkheim (1997), pondrían en debate dicha aseveración. Pongo esto en contexto ya que, para la realización de este escrito, me introduciré en algunos de los conceptos sociológicos y filosóficos que el autor de El Capital, Karl Marx, desarrolló o posicionó a partir de su lucha en contra de lo que él creía injusto y que se engendraba en el corazón de las dinámicas del capitalismo.

Varios académicos de la época poscomunista podrían tener como principal argumento en contra de la relevancia que un autor como Karl Marx pudiera tener en la actualidad, que simplemente vivimos en un mundo en donde el capitalismo evidentemente ya se sobrepuso al comunismo; pero lo que intentaré hacer aquí es rescatar parte de la filosofía del materialismo histórico para desentrañar ¿cómo es nuestra relación con lo material?

Empecemos con las reglas del método marxiano. Para empezar, de la forma en que analizamos al mundo debemos de partir de la realidad observable. ¿Qué significa ésto? Simplemente lo que no pertenece al mundo de las ideas –el cual retomaremos en otra ocasión–; lo tangible. En segundo lugar, tenemos que tomar en cuenta que el mundo real está en constante cambio, esto debido a que en nuestras repetidas interacciones, sociales, derivadas de nuestra relación con el otro, jugamos con varios elementos. Algunos ejemplos podrían ser los objetos: el dinero, la comida, la ropa, lo intercambiable, lo material. Esto indefinidamente nos permite entrar en un juego de poder, ya que definimos constantemente las vidas de los demás a partir de lo que intercambiamos.

Imaginemos un caso ‘hipotético’: una chica en Camboya, inmersa en una cadena de producción de una compañía de ropa con muy buenas ventas; supongamos que es H&M. Ahora imaginemos a una chica en Monterrey, visitando una de las ‘sedes’ de la tienda y comprando la camisa que la chica de Camboya produjo por poco más de 60 centavos de dólar, a un equivalente de 30 dólares en pesos mexicanos. ¿Es evidente la relación que tienen ambas? ¿Cómo afecta el que la chica regia quiera la camisa a la vida de la chica en Camboya? Vamos a verlo desde el aspecto básico. Según MoveHub, en Camboya se debería utilizar el 125.28% del salario medio para comprar la canasta básica de alimentación en dicho país. Por otro lado en México apenas y gastamos 19.32% de dicho salario en la canasta propia. Con esto dicho ¿debería de importarnos tal diferencia?

Marx nos dice que este mundo real en el que vivimos está repleto de contradicciones, algunas evidentes y algunas otras fáciles de localizar dependiendo de tus privilegios sociales. El autor también veía una oportunidad en esta dinámica; y es que al ejemplificar este tipo de interacción humana mediada a través de la mercancía y de los objetos como una distinción entre clases sociales, decía que era muy probable que “en la evolución de la sociedad hacia un sistema más colectivo, existe la posibilidad que el proletariado desarrolle una comprensión exacta de cómo funciona el capitalismo y cómo le afecta”. Esto enuncia explicando después por el mismo Marx una suerte de decir que, el día en que nos demos cuenta de las contradicciones en las que vivimos, muy probablemente intentemos cambiar y hacer de este mundo un lugar más equitativo, igualitario, justo para todas y todos los que vivimos en él.

¿Viviremos ahora en un mundo de contradicciones? ¿Qué tal en un país como México? Si viéramos sus dinámicas sociales con una lupa, ¿encontraríamos contradicciones? Posiblemente replanteando la forma en la que nos relacionamos, encontremos respuestas a todas estas incógnitas que nos aquejan día con día.

Referencias

Anderson, P. (2016). In the tracks of historical materialism. Verso Books.
Durkheim, E. (1997). Las reglas del método sociológico. Ediciones Akal.
Lefebvre, H. (1983). Introducción al marxismo. Hacer.
Marx, K. El capital: crítica de la economía política.

 

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