Interpersonal: amor y otredad

0

*Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Grupo Nueva Prensa.

Por Galo Delgado (LRI)

Desde la planeación de esta columna tenía pensado encauzarla en una narrativa desde la experiencia. Me sería imposible hablar de un tema tan subjetivo como el sexo, el placer o el amor con una perspectiva general. Sería incluso grosero hablar de las relaciones sexuales y amorosas pensando en todos los hombres o incluso en las mujeres ya que nuestras circunstancias de vida son tan disparejas, complejas y diferentes. ¿Será esto otra lección desde el entendimiento del término relación? Probablemente sí; aprovechando la relatividad del asunto, entendemos entonces que las relaciones son un tema subjetivo, que depende de una serie de factores circunstanciales. Lo que estoy a punto de contar es una mezcla entre la experiencia personal del autor de este artículo y lo que recabé de una serie de entrevistas que realicé estas últimas dos semanas.  

El amor es algo complejo de entender porque no conozco a alguien que lo hubiera vivido de la misma forma. Tal vez logro notar cierta solidez en algunos vértices del fenómeno –comparándolo con las experiencias del otro–, de cierta forma existe esta etapa de confusión en donde presumimos saber sobre las ‘señales’ que percibimos que vienen de la otra persona. En esta etapa comienza una experiencia química, una ola de sentimientos, de incertidumbre y de miedo. Aquí decidimos esperar o acercarnos; preguntar si lo que vemos, sentimos y percibimos es verdad o es en realidad nuestra imaginación. Después comienza una fase que depende mucho de la anterior; si es correcta nuestra percepción de la realidad aparente, entonces seguirá conocerse. Conocer al otro de una forma profunda y sincera; sin tapujos y con completa entrega de lo que sienten sobre cada uno. Aquí inicia una formulación de conceptos ambiguos, que nadie sabe qué significan, pero que al menos una gran cantidad de personas dicen estar de acuerdo en que no significan lo mismo: querer, gustar y amar ¿Qué camino deberíamos seguir? ¿a qué me llevará aseverar –o no– una cosa o la otra?

Una vez superadas las primeras ‘etapas’ caemos en la cuenta de que hemos cedido algunas cosas. Tal vez sean más irracionales de lo que pensamos que son; considero que cuando uno cede al dejar de hacer cosas que nos gustan por el otro, podríamos caer en un juego macabro y doloroso, entonces consideraremos para fines prácticos que lo que cedemos en este ‘momento’ del fenómeno es en realidad algunos gramos de libertad. Cedemos un poco de tiempo al pensar ¿estará bien? ¿le habré hecho saber que lx quiero con suficiente ‘potencia’? ¿se imaginará lo enamoradx que estoy? Estas son algunas de las preguntas que iluminan el panorama de lo incierto que puede ser el futuro.

Después de pasar este punto recuerdo el existencialismo con una necesidad urgente. Podemos recuperar probablemente algo de la filosofía pensando en lo que sabemos del amor y ¿quién nos lo contó? Especialmente hago hincapié en preguntarnos lo que el amor significa culturalmente. Vale la pena recordar a Juan Rulfo y su concepción del amor, sobre todo el doliente y los sueños. Recuperamos el amor desde Jane Austen, aquel que nos parece imposible y equívoco. El amor a lo desconocido, como Amélie. El amor a través del tiempo y el espacio como en Cloud Atlas o en Donnie Darko. Al final ¿qué es lo que pensamos del amor? ¿el amor nos mueve o nos paraliza? ¿podemos amar cosas, objetos o situaciones? ¿amamos a las personas o lo que nos hacen sentir? ¿amamos a nuestros amigxs? ¿en qué momento diferenciamos el amor? Eso que sentimos por el ‘deseo’ a abrazar, besar, tocar y sentir todo lo que conlleva el máximo placer de la intimidad. Establecemos límites racionales a estas diferencias, pero ¿qué pasa con nuestro lado irracional? Sinceramente creo que para amar hay que disfrutar la libertad del otro. Saberse individual e intentar comprender nuestros propios sentimientos, aunque la mayor parte del tiempo parezca imposible. De esta experiencia me queda una lección aprendida: quiero estar con alguien con quien pueda ser libre; y, en general, estas fueron las respuestas a la pregunta ¿qué búscas del amor?

Video recomendado: Beatrice Eli – That’s Not Us

 

Todos los comentarios son revisados previo a su publicación. No serán aprobados los comentarios que contengan ataques y ofensas personales; agresiones racistas, sexistas o discriminatorias en general; ni publicidad o spam.