Viernes, 20 de abril de 2018

El Contrabajo: Mussorgsky, del lienzo al sonido

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*Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Grupo Nueva Prensa.

Por Manuel Rojas (IMI) | 3 de abril de 2018

¿En qué se parece la pintura y la música? Claro, ambas son artes realizadas para expresar la perspectiva de una persona ya sea de sí mismo o de su entorno. Se valen de distintos recursos ordenados de una manera sistematizada para plasmar una idea. Estos recursos son abstracciones de la realidad misma y son acomodados de una manera estética (aunque esto último no se cumple siempre según algunos).

La diferencia de estas dos artes esta precisamente, y de manera irónica en lo anterior mencionado, en los recursos. Mientras que la pintura utiliza colores y formas, esta se desarrolla en el espacio; por el contrario, la música utiliza el sonido y se desenvuelve en el tiempo.

Nuestra percepción se apoya principalmente en la vista, seguido de un menor porcentaje los oídos y el pequeño restante por los demás sentidos. Es por esto por lo que asociamos fácilmente conceptos y su significado con una imagen, esta se puede representar de una manera literal o metafórica. Sin embargo, en la música casi nada es literal, por lo menos no lo fue hasta la llegada de la música concreta. ¿Cómo es que es posible describir formas, conceptos y sucesos en un discurso musical?

Tema de la’ 5ta Sinfonía’ de Beethoven en ‘Puntos y líneas sobre el plano’ por Vasili Kandinsky. (Fuente: WordPress)

A pesar de esto, existen matrimonios convincentes entre las artes plásticas y la música. Como ejemplo están los autorretratos de Schoenberg y Satie, las obras de Alexander Scriabin en las cuales asocia cada nota musical a un color según su sinestesia (condición que le permitía ver colores al percibir sonidos) o las representaciones de Kandinsky de fragmentos de las sinfonías de Beethoven en su Punto y línea sobre el plano.

Entre ellas, la más obvia y conocida de la unión entre música y pintura, es la obra compuesta por el músico nacionalista ruso Modest Mussorgsky, quien inspirado por los frescos de su amigo Viktor Hartmann escribe una suite de piezas titulado Cuadros de una exposición.

‘Gnomus’ por Viktor Hartmann. (Fuente: Pinterest)

Esta obra describe el proceso de un espectador al ver las pinturas expuestas. La obra empieza con posiblemente el tema más conocido, el cual se repetirá entre algunos movimientos para dar unidad a la obra. Promenade describe el movimiento de espectador a través de pasillo entre cuadro y cuadro.

El primer cuadro es un trazo que parece no estar finalizado ya que falta el torso del personaje retratado. El Gnomo, representado por un cascanueces de piernas torcidas, es una de las composiciones más bizarras de la suite para la época debido a la intensa tensión por acordes disonantes del discurso, el inicio arrebatado por la cuerda grave y el misterioso tema principal.

‘Il vecchio castello’ por Viktor Hartmann. (Fuente: Korschmin)

En forma de un carácter más dócil, Mussorgsky describe de forma más poética un viejo castillo de la edad media que debajo de un balcón cantaba un trovador italiano.

Bydlo describe el andar de un buey que pasa arando la tierra de un sembradío, empieza la pieza con un tema pesante y lento en un volumen mediano el cual va creciendo como si el bovino se acercara a uno. Llegando al punto climático de la obra, el buey sigue su camino hasta alejarse por completo de nosotros y el tema decrece hasta desaparecer. Lamentablemente, esta pintura no se ha podido encontrar.

‘La gran puerta’ de Kiev por Viktor Hartmann. (Fuente: Wikipedia)

El último cuadro es de los más emblemáticos debido a la fuerte relación que tiene con la identidad rusa que buscó el compositor en varias de sus obras. La gran puerta de Kiev fue un proyecto arquitectónico realizado por Hartmann en forma de casco para la ciudad de Kiev en honor al zar Alejandro II. La obra muestra una gran majestuosidad a la construcción.

Retrato de Modest Mussorgsky. (Fuente: Wikipedia)

Modest Mussorgsky fue el más innovador de los compositores rusos de la época y uno de los más talentosos de los nacionalistas. Su carácter fuerte y desaliñado eran muy acorde a su estilo de composición impredecible y errático. Su forma de escribir era bastante poco conservadora y todavía menos común. La prueba está en diversas piezas de estas suites, las cuales, junto con la posterior orquestación del compositor impresionista francés Maurice Ravel, siguen siendo bastante impresionantes para quien las escucha.

 

 

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