Economics 101
¿Podremos volver a comer huevo?
Por José Luis Tamez Cantú (LEC)
La gripe aviar iniciada en junio del presente año en el estado de Jalisco comienza a tener sus primeras víctimas humanas. El alza del precio del huevo, que es el sexto alimento con mayor peso dentro de la canasta básica, no es un problema menor. Ya no son solo los consumidores quienes se pronuncian sobre tema, ya es un punto importante en la agenda económica del país y parece que esta situación no viene sola pero ¿qué está pasando?
El aumento parece tener su origen en la gripe aviar. La disminución en la oferta debido al contagio de aves y sumado a la especulación por parte de productores y comercializadores ha aumentado el precio del huevo. La situación llegó a su punto más crítico cuando en Tamaulipas se llegó a comercializar a 59 pesos por kilo. Un precio realmente alto para los consumidores.
La cosa no para ahí. Al alto precio se le han sumado casos de violencia como los de Durango y Coahuila, donde individuos asaltan a mano armada establecimientos donde venden dicho producto. Recordemos que es un alimento fundamental en la dieta del mexicano, de manera que su precio de venta tiene repercusiones sociales serias.
A todo esto los gobiernos han decidido intervenir. A nivel federal, el Secretario de Economía Bruno Ferrari a principios del mes llamó a la población a disminuir su consumo de huevo para poner freno a la especulación del mismo, dicho exhorto no tuvo el eco deseado. Después mandó la señal de que si continuaba esta situación, se quitarían los aranceles (impuestos a productos extranjeros) a las importaciones de dicho producto, esta era una clara señal enviada para evitar la especulación de los productores domésticos.
La medida más reciente ha sido importar una cantidad que estabilice el precio del mercado. Sobre todo huevo líquido para restaurantes y demás empresas que lo utilicen como insumo. De hecho el Jefe de Gobierno capitalino Marcelo Ebrard, decidió importar una cantidad significativa de huevo a su entidad para poder mantener el precio de este bien en 21 pesos.
Hay medidas que se pueden tomar para regresar en unos cuantos meses el precio del huevo a sus niveles previos a la gripe aviar. Ese no es el problema. La situación es delicada y amerita hacer una observación seria de sus causas y no tomar medidas apresuradas. Habrá que ver, por ejemplo, si los productores domésticos podrían volver a ofrecer dicho producto a los precios previos a esta crisis y en qué plazo sería eso.
No sería correcto, a mi (modesto) parecer, tomar medidas precipitadas como abrir las fronteras disminuyendo los aranceles. Lo anterior sería claramente un golpe a los productores nacionales si se hace en un corto plazo, quienes al no estar preparados para tener precios competitivos, se verían obligados a retirarse del mercado o disminuir su participación en este. Esta medida se podría establecer en dado caso de que el precio no bajara. Aunque antes que a los productores, se deben defender a los consumidores y su poder adquisitivo.
Pero esta crisis no es aislada y no viene sola. Ya en el 2011 The Economist alertaba sobre el aumento significativo en el precio de los alimentos. Productos de alto consumo en el territorio nacional como lo es el maíz, han subido de precio de forma alarmante en los últimos años. De manera que puede que esta crisis del huevo sea solo un adelanto de lo que viene.
Varios expertos en el tema y comentaristas económicos han mencionado que el precio del huevo podría volver a niveles “normales” en unos cuantos meses con las medidas que ha tomado el gobierno (y las que están por tomar). Pero también se habla de una (ya no tan) silenciosa crisis en los precios de los alimentos que ya está golpeando a todo el mundo, pero puede golpear severamente al país.
Aquí es donde cobra importancia la famosa y a veces menospreciada estabilidad macroeconómica del país. Si suben los precios de los alimentos, esto claramente le pegará a los niveles de inflación. Confío en que las autoridades en la materia tomarán las decisiones adecuadas para que no pierdan (más) su poder adquisitivo las familias y no tengamos que –como dijo atinadamente una compañera- comprar gallinas para poder volver a comer huevo.
Cualquier duda, comentario o corrección necesaria a esta columna, favor de hacerla llegar a mi cuenta de Twitter @jltamez
PD: Los problemas aquí mencionados, además de las crisis en la zona euro, la lenta recuperación económica de los Estados Unidos, los altos déficits en algunas entidades (que son verdaderas bombas de tiempo), una eventual crisis en el sistema de pensiones, entre otros problemas, no acaban en el 2012. Espero que el aún candidato y tentativamente futuro Presidente de México, Enrique Peña Nieto tenga lo que se necesita para hacer frente junto con su equipo a todos estos asuntos y los que surjan.
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¡Espero que baje! ): Quiero mi torta de huevo