Domingo, 21 de octubre de 2018

Colegiada: De novatos a expertos

0

*Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Grupo Nueva Prensa.

Colegiada: La vida ni tan común ni tan corriente de hacer un posgrado

De novatos a expertos

Por Errática (DEE)| 02 de octubre de 2018

Mi plan original para la entrada de esta semana era continuar cronológicamente con los obstáculos que se fueron presentando desde el segundo cero de la experiencia en el posgrado. La semana pasada solté la idea de que, si bien muchos de nosotros no habíamos planeado tan sistemática e impecablemente nuestra pertenencia 100% ideal al programa en que terminamos inscribiéndonos, tal como la revista Nature lo sugiere, al fin y al cabo existía una esencia mística y holística de ir encajando y de estar en el lugar casi perfecto en el momento casi perfecto (y si no es así: amiga(o), nunca es tarde para cambiar de rumbo). Por eso tenía la intención de compartir esta semana el trauma individual y colectivo que vivimos en mi programa cuando de la nada cayeron las bombas: ProQuest, Web of Science, ScienceDirect, EBSCO, JStor, Scopus cubriéndonos de cadenas de búsqueda, contraseñas y toneladas de información… Pero ya sortearemos en otra ocasión los escabrosos caminos del acceso privilegiado a la información, que pueden llevarnos a las tibias aguas del conocimiento abierto.

Al menos por hoy, no quiero que se me vaya el recuerdo y la idea de una conversación que tuve ayer con 3 personas que, además de ya tener su título de PhD colgado en alguna pared de su oficina, podríamos considerar que cuentan con una trayectoria considerable en la investigación científica. Aunada a esa breve experiencia, no he podido sacar de mi mente una teoría que merece nuestra colegiada atención: la teoría de comunidades de práctica de Lave y Wenger (1991), que en dos frases breves, plantea que en las comunidades de personas que comparten intereses y objetivos en común se llevan a cabo todo el tiempo procesos de aprendizaje solo por el hecho de actuar y relacionarse, y que esta construcción de conocimiento de manera social se da a través de la incorporación de novatos en círculos de expertos. En este caso, por un breve y efímero momento fue al revés; los expertos compartieron unos minutos con nosotros los novatos, para transmitir lo que para ellos fue importante en su desarrollo como investigadores, y esta novata te comparte ahora sus conclusiones y consejos:

  1. Concéntrate en por qué estás haciendo lo que estás haciendo.

Muchas veces escucharemos que la identidad del investigador se forma ya sea encontrando un nicho de investigación poco explorado y en el que podamos fundar nuestra carrera (concentrarse en el qué), o haciendo mucha experiencia en la técnica y método para investigar y siguiendo una tradición (o fundando una) de cómo generar conocimiento. Ayer por primera vez escuche con sensatez que lo más importante para una feliz y exitosa carrera en la investigación es siempre poner por delante las razones y motivaciones que subyacen al qué y al cómo.

  1. resiliente.

resiliencia
Del ingl. resilience, y este der. del lat. resiliens, -entis, part. pres. act. de resilīre ‘saltar hacia atrás, rebotar’, ‘replegarse’.

1. f. Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.
2. f. Capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido.

Estamos en una etapa en la que llueven los fracasos y rechazos, pero como escuché ayer “llegará un momento en el que todo lo que toques se convertirá en oro”. Si sigues trabajando y fracasando, obviamente. La palabra habla por sí misma.

  1. Aprende a preguntar y a pedir ayuda / aprende a dar ayuda.

Ya no estamos como para andarnos quedando con las ganas… de preguntar. Si buscamos personas que estén dispuestas a darnos un poco de su tiempo y sabiduría no sólo terminaremos transformándonos, sino que iremos poco a poco haciendo nuestras propias redes de colaboración que pueden terminar en grupos de investigación con los que puedas solicitar fondos ($) para hacer tus sueños académicos realidad. Tampoco olvides que así como recibimos ayuda, hay que ofrecerla a medida de nuestras posibilidades; reciprocidad ante todo.

  1. Conócete y tú misma(o).

La más bello y hippie que escuché ayer es que es importante saber escucharnos y tomarnos el tiempo para conocernos. De esta manera sabremos qué tenemos que ofrecer para nuestros proyectos y nuestros grupos de investigación.

  1. Toma cerveza.

No pretendo fomentar el alcoholismo, pero definitivamente he notado que las mejores conversaciones se dan fuera de las salas de juntas. La informalidad en las comidas y reuniones puede llegar a ser abrumador a su manera, pero tal vez tras unas tres cervezas se te olvide lo mucho que admiras a la persona que tienes enfrente y empieces a hacer lo del punto anterior: ser.  

Como dijeron ayer: “Todos los problemas en la investigación se pueden solucionar con una cerveza. Si quieres hacer networking, cerveza. Si rechazaron tu artículo o no te dieron fondos para tu investigación, cerveza”.

Fuente: PhDComics

Al final la gran conclusión fue que, más allá de poder escuchar anécdotas, experiencias, consejos, memes y recibir palmaditas en la espalda, solo tú sabes lo que realmente te irá funcionando en este camino que apenas empieza. Así que ve por tu refill de café y sigue con lo que estabas haciendo.

Hasta que la graduación nos separe.

P.D ánimo, ya casi depositan (:

 

Todos los comentarios son revisados previo a su publicación. No serán aprobados los comentarios que contengan ataques y ofensas personales; agresiones racistas, sexistas o discriminatorias en general; ni publicidad o spam.