Lunes, 10 de diciembre de 2018

Cartas a NP: ¿Cómo se siente México?

0

Cartas a NP

¿Cómo se siente México?

1 de octubre de 2018

Tuve la fortuna de estar cinco meses en Monterrey hace un año. Soy colombiana, bogotana para ser más específicos; estudiante, mujer, y demás calificativos que no importan en esta carta. ¿Por qué? Porque mi intención es expresar la maravilla que resultó su país para mí, los aprendizajes y las marcas que dejó en mi vida este brevísimo paso.

México. Una nación que debería ser conocida por todo el mundo. Un lugar de tanta riqueza y expansión. De personas tan distintas pero unidas por una misma historia. Valientes e inspiradores de una revolución que, si bien dejó muchas heridas, motivó a la sublevación de las minorías a través de las naciones latinoamericanas. Bélicos y bravos, pues su himno es un canto para afrontar la guerra y defender sobre cualquier obstáculo su territorio. Los primeros en invadir Estados Unidos por vía terrestre, antes de las torres gemelas. Geográficamente norteamericanos, pero culturalmente latinos de corazón.

México no solo se siente en el aeropuerto, o en la fila de migración cuando un gentil mexicano se interesa por tu nacionalidad y comenta que le gusta el café de tu tierra. No solo se vive en la variedad de festividades que no se basan únicamente en fiesta y cerveza, sino en cultura, convivencia e historia. No solo se aprende por los libros de los aztecas y su vasto imperio, o los millares de pueblos indígenas que se contemplan en el museo de antropología de Ciudad de México. No solo emociona con la historia de esa revolución, pionera de un sentir latinoamericano. No solo duele en el picante de las enchiladas o las salsas exóticas de su tierra, o al probar por vez primera el nopal, o al notar que todo dulce tiene chamoy. México… México se siente en la piel.

¡Espero volver pronto!

Gabriela Herrera Gómez

 

Todos los comentarios son revisados previo a su publicación. No serán aprobados los comentarios que contengan ataques y ofensas personales; agresiones racistas, sexistas o discriminatorias en general; ni publicidad o spam.